11 de abr. de 2010

Tiramisu


Meu namorido, de família tana (como eles costumam se referir aos imigrantes italianos) a-do-ra essa receita. Minha sogra me ensinou a fazer e, segundo comentários pós-jantar, o meu ficou melhor do que o dela (fiquei toda besta!).

Empolgada com esses comentários (o sucesso me subiu à cabeça), fui fazer a receita para meus pais no Rio. Não fica a mesma coisa: os laticínios daqui são melhores, mais saborosos. Fiquei devendo um para meus pais. Aí, esta semana eles estiveram aqui e paguei minha dívida. Eles adoraram!

É uma receita muito simples, mas muito gostosa. Vale a pena lembrar que essa é a versão que a família do meu namorido faz, uma vez que existem inúmeras variações sobre o mesmo tema (com ou sem creme de leite, por exemplo).

Ingredientes:

4 ovos (claras e gemas separados)
4 colheres de açúcar
250g de creme de leite fresco (*)
500g de queijo mascarpone (**)
Biscoito champagne suficiente para cobrir duas camadas do pirex que será usado para servir (no meu caso, um pirex de 20x30, uso 18 biscoitos)
3 xícaras de café bem forte, frio e misturado com uma dose de vinho do Porto ou Marsala
Essência de baunilha e/ou amêndoa
Chocolate e/ou cacau em pó para polvilhar

(*) Uma vez vi um vídeo da Andrea Kaufmann que dizia que creme de leite em receita SÓ PODE SER fresco. Uma boa receita pode sair medíocre se usarmos creme de leite convencional. Por sorte, aqui o creme de leite fresco é o que se encontra com maior facilidade e melhor preço. Nunca fiz com creme pasteurizado.
(**) Tem receitas que sugerem queijo tipo Philadelphia no lugar do mascarpone. Nunca tentei... Sou da seguinte filosofia: já que vamos fazer um tiramisù, vamos fazer direito e coçar um pouquinho o bolso para comprar um mascarpone. Vale a pena.

Modo de fazer:

Bater as 4 gemas com o açúcar e a essência da baunilha até ficar esbranquiçada e reservar. Bater as 4 claras em neve e reservar. Bater o creme de leite com a essência de baunilha ou de amêndoas até quase chantilly e reservar. Juntar o queijo mascarpone com a mistura de gemas e açúcar. Misturar bem com uma colher de pau ou uma espátula de silicone, até obter uma mistura homogênea. Acrescentar o creme de leite e continuar misturando. Por fim, acrescentar as claras em neve e incorporá-las bem até formar um creme espesso. Reservar esse creme. Em uma vasilha, misturar o café com o vinho do Porto e molhar rapidamente os biscoitos champagne e dispô-los lado a lado no pirex, deixando um espacinho entre eles para o creme poder penetrar bem. Espalhar o creme e repetir a operação para fazer a segunda camada de biscoitos e creme. Polvilhar com chocolate e/ou cacau em pó. Levar à geladeira para ficar firme. O ideal é preparar de véspera.

Segundo dizem, essa é uma sobremesa própria da região do Vêneto, norte da Itália. Nesse link podemos ver uma versão mais próxima do original: http://www.cibo360.it/cucina/mondo/tiramisu.htm

Os melhores cafés da Argentina

Há três anos moro aqui em Buenos Aires e, apesar dos cafés serem uma instituição portenha, o mais próximo que cheguei foi tomar um café numa filial do Havanna. E isso quando estava dando uma de guia de turismo para uma amigona (Cla!) que veio me visitar em 2008. Fora isso, nunca tinha tido a oportunidade de conhecer os famosos cafés de Buenos Aires.

Esta semana, enquanto preparava o roteiro da visita da minha família a Buenos Aires, me deparei com esse artigo (que copio na íntegra). Fiquei decepcionada comigo mesma por não ter visitado nenhum desses cafés!

Finalmente, desta vez - também dando uma de guia de turismo para minha família - fui ao Café Tortoni. Fomos ver um espetáculo de tango (mas esse é um capítulo à parte).

Los mejores cafés de la Argentina

Tradicionales, históricos y referentes únicos de su ciudad y los habitantes que hicieron de ellos un refugio para el encuentro o la mesa solitaria. Un listado con los bares históricos de Buenos Aires y el Interior del país

Fueron, y son, espacios de pertenencia a los que se recurre con una constancia tan fiel que puede datar de toda una vida. Es que más allá de la visita eventual al café que se encuentra azarosamente al paso, siempre hay uno que, por una razón u otra, convoca con regularidad. Tal es el fanatismo que despiertan que, en algunos de ellos, hay que esperar un buen rato para conseguir una mesa disponible.

Los más emblemáticos están vinculados a la más pura tradición cultural de su ciudad, ya sea porque por sus mesas pasaron ilustres personalidades o bien porque fueron motivo de inspiración para autores, músicos y compositores.

Si bien la filosofía WI FI se impuso en la mayoría de los locales, no son pocos los que respetan y conservan desde su estilo arquitectónico hasta las "especialidades de la casa".

Hoy, son frecuentados sin distinción de género, pero hasta mediados del siglo XX sus mesas estaban reservadas solo para los caballeros. Las damas debían conformarse con las firmas que habilitaban el "Salón Familias" tal como sucedía, por ejemplo, en el desaparecido Argos, de Federico Lacroze y Alvarez Thomas.

Algunos fueron calificados de "notables", otros, sobreviven con esfuerzo. Un grupo de elite, alberga shows para turistas y un remozamiento que los convierte en espacios cinco estrellas.

Pero, más allá de disquisiciones y categorías, la mayoría sigue en pie conservando la silla de madera, el mostrador con sandwicheras, la pizarra negra con el menú clavado, la puerta vaivén y el mozo de chaqueta blanca.

Aquí va un listado con algunos sitios emblemáticos que no pueden dejar de visitarse.

Tortoni (Capital Federal) - La más española de las avenidas de Buenos Aires alberga uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad. Su historia lo convierte en un sitio en el que se respira cultura y tango. Se inauguró a fines de 1858 y tomó su nombre de un establecimiento del Boulevard des Italiens en el que se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XlX.

Su bodega tiene una nutrida cartelera de espectáculos y varias veces fue convertida en estudio de radio. Además del café, son memorables sus picadas. Por sus mesas de Avenida de Mayo al 800 desfilaron desde Alfonsina Storni y Benito Quinquela Martín a Jorge Luis Borges y Julián Centeya pasando por la porteñísima Tita Merello, quien dejó un cuadro de recuerdo.

Varela Varelita (Capital Federal) - En la Avenida Scalabrini Ortiz y Paraguay, un clásico bar sin restaurar a pocas cuadras de lo más sofisticado de un Palermo poblado de reductos de moda y nada de tradición. El lugar es muy frecuentado por cierta intelectualidad que hace de sus mesas una extensión de la biblioteca casera. Imperdible su café con leche bien espumante.

Las Violetas (Capital Federal) - El 21 de septiembre de 1884 se inauguró esta confitería que haría historia en la esquina de la Avenida Rivadavia y Medrano. Carlos Pellegrini asistió a la apertura y Roberto Arlt fue uno de sus clientes más renombrados.

En la década de 1920 se construyó el actual edificio marcado por arañas doradas, vidrieras y puertas de vidrios curvos, vitrales franceses y pisos de mármol italiano. Permaneció cerrado muchos años, pero en 2001 una restauración dejó el lugar a nuevo devolviéndole aquella elegancia que fuera su sello distintivo. En 1998, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires la declaró como "Lugar Histórico de la Ciudad". Son famosas sus meriendas con tortas que permiten olvidar por un rato la dieta.

Esquina Homero Manzi (Capital Federal) - Si de esquinas tangueras se trata, la de San Juan y Boedo está asociada a la más pura cultura ciudadana. Homero Manzi la consagró con el tema "Sur", una de sus máximas creaciones. Durante el día, es una parada obligada para los vecinos de Boedo. Por las noches, se convierte en uno de los sitios más reclamados por los turistas que buscan un show de tango con contexto tradicional.

De los Angelitos (Capital Federal) - Fue reconstruido luego de permanecer varios años cerrado. Hoy, sus paredes de Avenida Rivadavia y Rincón recrean la vieja gloria de uno de los sitios más tradicionales de la ciudad. Muy frecuentado por los turistas extranjeros, ofrece por las noches shows y cenas cinco estrellas. Durante el día, se puede tomar café mientras se escuchan los acordes, grabados o en vivo, de la música de Buenos Aires.

Café De García (Capital Federal) - En Sanabria y José Pedro Varela, en el límite de Villa Devoto, se emplaza este café y bar. La clientela lo convirtió en un centro de encuentro inevitable del barrio cuyas rondas de café se extienden hasta la hora de las picadas más famosas de Buenos Aires que le dieron repercusión internacional al lugar.

La Farmacia (Capital Federal) - En Avenida Directorio al 2400, el barrio de Flores ofrece un sitio especial: una antigua farmacia reconvertida en bar. Frascos y estantes de época le otorgan al espacio la originalidad que remite a su nombre. Es un lugar ideal para ir con amigos, desayunar o merendar, y también dejarse llevar por algunas de las especialidades de su almuerzo o cena.

El Gato Negro (Capital Federal) - Otro clásico de Buenos Aires que fusiona el aroma de café con el de las más exquisitas especias y el té. Una parada ideal antes de asistir a algunos de los teatros de la zona. El lugar, ubicado en Av. Corrientes 1669, conserva en inmejorable estado el mobiliario de época. Es un refugio detenido en el tiempo donde se respira atmósfera ciento por ciento porteña.

La Giralda (Capital Federal) - Otra pausa que no se puede soslayar en la Calle Corrientes. Entre Paraná y Uruguay se levanta este sitio de clima bohemio muy concurrido por jóvenes militantes y estudiantes universitarios. Además de sus cafés, es imperdible el chocolate con churros.

Café de Juan (Capital Federal) - En Camarones 2702, en Villa General Mitre (entre Villa del Parque y Flores), lejos del mundanal ruido y las luces del Centro, este café, considerado uno de los "notables" de la ciudad, es atendido por una familia que no modificó en nada su aspecto original. Ideal para madrugadores ya que abre cerca de las seis de la mañana.

Otros recomendables y con historia son el Bar Británico (frente a Parque Lezama), La Biela (Recoleta), Richmond (sobre la Calle Florida), 36 Billares (en la Avenida de Mayo), y Oviedo (Mataderos), por citar solo algunos de los más de diez mil cafés y bares habilitados de una ciudad de Buenos Aires que hizo de este hábito un sello distintivo.

Por el Interior:
El Cairo (Rosario) - Una de sus mesas era la frecuentada por Roberto Fontanarrosa y sus amigos. Bautizada como "La mesa de los galanes" hoy se distingue del resto a modo de homenaje al genial escritor. Algunos días a la semana es posible presenciar espectáculos musicales. Quien quiera descifrar la verdadera identidad de la ciudad no puede dejar de tomarse un café en la esquina de Sarmiento y Santa Fe.

Sorocabana (Córdoba) - En San Jerónimo 98 no existe el letrero de "Cerrado". Es que el Sorocabana abre las 24 hs. a la espera de la visita de los turistas y lugareños más encumbrados. Imperdibles sus medialunas caseras.

Dos Chinos (San Salvador de Jujuy) - Con casi un siglo de vida es un lugar referencial de la vida social de la ciudad. Parroquianos y visitantes convirtieron a este café en un mojón de identidad jujeña..

El Mariscal (Corrientes) - En la esquina de Pellegrini y Salta, este emblemático espacio permite hacer un alto en el camino y disfrutar de exquisitas infusiones. Una de las características del lugar es su oferta cultural basada en mesas redondas, exposiciones, y presentaciones de libros en medio de una mesa bien regada por un exquisito café.

Fonte: http://www.lugaresdeviaje.com/nota/los-mejores-cafes-de-la-argentina

I´m back, baby!

Depois de uma longa ausência (trabalho, provas, Páscoa, viagem, visita dos pais...), retomo o blog. Estive anotando algumas ideias, algumas receitas que quero fazer, mas que tenho que esperar ter gente em casa para comer, porque não posso abusar (dieta, Krikous, dieta...).

Algumas visitas a cafés, algumas receitinhas novas, alguns mimos para o café da manhã...

6 de abr. de 2010

Café da Besi

Uma grande amiga minha, Clá (saudades!!) me mandou o link desse café que abriu na Rua do Carno, no centro do Rio. Só aumentou minha saudade...

* Texto na íntegra do blog Radar 55.com

Um amor de café... CAFÉ DA BESI

Tomar café com leite quentinho e cremoso é sempre uma delícia. O servido Café Besi, no Centro, tem uma terceira qualidade que enche os olhos e dá água na boca: vem com um coração fofo feito na própria espuma do leite. Achou um amor? Tem mais: também fazem o charme em forma de árvore e maçã.

O dulce latte ou o Irish nut shake são quase uma sobremesa. Se preferir café puro (curto), depois do almoço, repare no sabor. O barista da casa culpa a máquina italiana La Marzocco. Mas, cá entre nós, o truque não seria o café da marca Suplicy? Vai saber... O fato é que é delicioso desacelerar um pouco por lá simplesmente para saborear um café (ou um café com leite!). Para acompanhar, brownies, muffins ou cupcakes - faça suas escolhas.


A loja de decoração que funciona por ali mesmo é uma graça à parte. Repare nas prateleiras... Alguns achados são os produtos com design do chef Jamie Oliver. Programa para gourmet nenhum botar defeito - é isso!

BESI LOJA DE DECORAÇÃO E CAFÉ: RUA DO CARMO, 61, CENTRO. TEL. (21) 2224-1942.
WWW.BESI.COM.BR

5 de abr. de 2010

Submarino


Depois de pegar um frio que não esperávamos em San Rafael, sul da província de Mendoza, na páscoa, tivemos que buscar refúgio em um café enquanto fazíamos hora para voltar para casa depois de 4 dias acampando em Valle Grande, a 40 km dessa cidade.

Paramos em um café (Sr. Café - para mim, uma versão argentina do nome Mr. Coffee) e, enquanto eu pedi um básico café com creme, meu namorido pediu um submarino. Achei que seria um pouco pesado tomar uma bebida assim logo depois do almoço, mas na verdade, depois o pedido dele chegou, fiquei com inveja.

Dizem que o nome "submarino" é dado para as bebidas em que a barra ou o tablete de chocolate é adicionada inteira e vai afundando à medida que o chocolate derrete.

A bebida é simples (de qualquer maneira, peguei a receita no site da Nestlé, por via das dúvidas...):

1 xícara (chá) de leite
1 tablete de chocolate * Aqui na Argentina a marca Aguila já vende os tabletinhos próprios para submarino

Modo de fazer:

Ferva o leite e coloque em uma xícara. Coloque a barra de chocolate e deixe derreter com o calor do leite. Sirva a seguir.
Microondas:

Em uma xícara refratária, coloque o leite e leve ao microondas por cerca de 1 minuto, na potência alta. Retire do microondas, coloque a barra de chocolate e mexa até derreter.
Sirva a seguir.

Fonte: http://www.nestle.com.br/site/cozinha/receitas/submarino_milkybar.aspx

Minha família veio aqui me visitar esta semana e fomos ao Café Tortoni (vejam entrada sobre o café) e o chocolate do submarino deles tem o formato de um submarino de verdade! Um mimo super original!

A origem do brunch

Outro dia, procurando alguma recomendação para um brunch em Buenos Aires, topei com esse artigo de Horacio de Dios que saiu na versão online do jornal portenho La Nación, de 27 de abril de 2001 (o qual copio na íntegra abaixo). Fiquei com água na boca! E agora estou buscando uma oportunidade para me dar esse luxo.

PS: Desculpem, mas tive que deixar o artigo em espanhol mesmo...

El brunch, lo mejor que tiene el domingo

Para los que se levantan tarde

Lo mejor del domingo en muchas grandes ciudades es el brunch. Esta palabra, hija gastronómica del desayuno (breakfast) y el almuerzo (lunch), nació en Gran Bretaña al comenzar el siglo pasado, pero se popularizó en Estados Unidos. Hasta el punto de globalizarse igual que los reality shows en TV.

Por eso lo sirven en algunos lugares de Madrid, donde están acostumbrados a almorzar siempre tarde y no sólo el fin de semana. O en París, donde el cartel que lo anuncia con todas las letras es un gancho en el barrio latino aunque parezca un desubicado el que use palabras en inglés. Incluso, aunque por ahora tímidamente, en Buenos Aires para rivalizar al mediodía con el café con leche y las medialunas al sol en la Recoleta.

Conviene recordar algunas claves, especialmente en USA, como prefiero escribir porque es la abreviatura de su nombre y nunca terminé de entender muy bien la reiteración tipo hipo de EE.UU. En las casas de familia, igual que aquí, vale todo.

En la calle, especialmente para el visitante, hay que tener en cuenta las diferencias entre el brunch buffet y uno a la carta. En general en los grandes hoteles, que son la mejor apuesta, uno se sirve solo y el camarero se limita a ofrecerle la bebida o el café. El precio es generalmente bajo para lo mucho que ofrecen. No conozco mejor relación costo y beneficio. Los alojamientos de lujo, porque de ellos hablamos, tienen menos pasajeros durante el fin de semana. Por eso tientan a los que no duermen allí con bandejas de platos fríos que impresionarían a Pantagruel: fiambres italianos, quesos franceses, langostinos frescos, pescados rellenos, antipasto verde con exquisiteces de la tierra y un vasto etcétera para hacerse agua la boca. Es aconsejable comenzar por los frutos de mar, sin mezclarlos. Luego pasar al jamón y embutidos, y a un toque vegetal. Dejar los quesos para el final, igual que en Francia, y saborearlos por separado. Cuidarse del pan recién horneado para dejar lugar a los platos calientes, que se reponen continuamente y que tienen una tarjeta al pie para no equivocarse entre el humo de las marmitas.

Tengo mis lugares de brunch preferidos, y en cada viaje pruebo uno diferente. Al llegar a Nueva York, que es el paraíso de esta costumbre, o a Los Angeles, que se le parece tanto, busco qué hay de nuevo o de clásico que no conozca. La información al día es fundamental, porque son ciudades en cambio constante y el que se para pierde el compás. Reviso la revista Where que se consigue gratuitamente en los mejores hoteles y también le pregunto al conserje sobre lugares y precios. Hago la reserva a través suyo, porque bien vale la inversión de los $ 5 de propina para tener la seguridad de una mesa al llegar. El brunch a la carta, servido en algunos hoteles, pero más en los restaurantes, es diferente. También es bueno, pero se elige por plato igual que en cualquier almuerzo.

No podemos levantarnos, lo que limita el plan de picar libremente sin otro orden que el antojo. Y, por último, pero no menos importante, significa pagar más. Como decimos siempre: la consigna por seguir es disfrutar el doble y pagar la mitad, porque gastar cualquiera sabe.

Fonte: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=203329

Olsen

Ainda procurando um bom lugar para fazer um brunch em Buenos Aires, vi este restaurante, que parece atender a meus quesitos de preço e qualidade. Como disse antes, estou esperando uma oportunidade para ir lá (OK, já sei: oportunidade a gente cria...)

Olsen: agrupa su propuesta en cuatro submenús para que el cliente los combine a capricho. El menú A incluye cafés, tés, chocolates, tostadas, croissants, jugos, yogures, lomitos ahumados, ensaladas de frutas, omelettes, panqueques... El B apunta hacia platos más consistentes, como pueden ser un sándwich en pan de siete granos combinado con salmón gravlax o unos vegetales asados con bondiola casera. La opción C consiste en una picada de canapés nórdicos y la D es una carta de dulces que incluye, entre otras recetas, una torta tibia de manzana con helado de crema o una torta húmeda de chocolate con crema batida (entre 6 y 32 pesos por persona).

Gorriti 5870, Capital Federal. Tel. 4776 7677.